Roberta Einer SS16 Londres

Words Pilar Repetti

Photo Sofia Ayarzagoitia

 

¿Quién hubiera dicho que la estética noventera, el glitter, los chokers, las varsity jackets y los canutillos de colores podían ir tan bien de la mano?

 

La colección SS16 de Roberta Einer cumplió todos nuestros sueños de vivir la auténtica experiencia de la cultura Pop, high school hierarchies, good girls and bad boys.

Desde un cálido salón del Café Royal en Londres y con motivo de la semana de la moda londinense, la diseñadora nos transportó a una aristocrática y pomposa graduación californiana. Un momento digno de una escena de “Clueless” o de “Jamás besada”, la diseñadora nos empapó de jovialidad, frescura y desfachatez.

Se rompieron todos los lazos propuestos por el movimiento normcore que arrasó en colecciones del año pasado, donde una estética más austera y minimalista en una paleta monocromática se combinaba con siluetas deportivas.

 

 

Esta vez los colores saturados fueron protagonistas. Las modelos que caminaban tranquilamente alrededor del cuarto parecían estar vestidas en envoltorios de caramelos. Plateado, fucsia, turquesa, y amarillo se plasmaron en vestidos slip de satén o terciopelo, chamarras bomber con logos e inscripciones bordados en canutillos y lentejuelas; faldas tableadas estilo cheerleader, cardigans y camisas en lurex englobaron a la perfección esa melancólica alegría y despreocupación que tenemos en la adolescencia a la hora de vestirnos; cuando no se trata de encajar ni de ser prácticos, sino de jugar, explorar, y experimentar.

Los zapatos fueron futurísticos y eclécticos, y los accesorios sencillos. Delicados chokers de finas cintas de satén negro abrazaban los cuellos de las modelos dando varias vueltas y cerrados por un pequeño moño. Quedamos completamente convencidas de que la propuesta para esta temporada se define en más es más y cuanto más mejor.

 

 
 
 
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